Hasta hace no demasiado tiempo, si queríamos realizar cualquier operación bancaria, teníamos que dirigirnos a una sucursal de una entidad. Pero hoy no. El auge de Internet y del comercio electrónico ha provocado que, hoy en día, podamos disfrutar de todo tipo de servicios financieros sin salir de casa. Incluso pedir préstamos. Algo que nos ha quitado el miedo a que nos roben delante del cajero, pero que nos ha expuesto a otros muchos riesgos. Hablamos, cómo no, de las ciberamenazas. Aquí te lo contamos todo sobre ellas.

¿Qué son las ciberamenazas? 

Una ciberamenaza es, fundamentalmente, una actividad online que tiene por objetivo comprometer la seguridad de un sistema de información. De forma habitual, en lo que respecta a servicios y productos financieros, lo que intentan es alterar la integridad, la disponibilidad y la confidencialidad de las plataformas que los ofrecen, es decir, de las entidades financieras.

¿Cómo funcionan las ciberamenazas en el sector financiero?

No podemos hablar de una ciberamenaza, sino de muchas. Cada una tiene como propósito atacar un punto vulnerable del sistema informatizado. Vamos a ver los ejemplos más habituales:

  • Phishing. Es una estrategia destinada a robar información valiosa como, por ejemplo, la clave de seguridad de una tarjeta de crédito o la clave de acceso a un portal de banca electrónico. ¿El objetivo? Realizar operaciones en su nombre y, finalmente, robar dinero. Los ciberdelincuentes tratan de ganarse la confianza de su objetivo haciéndose pasar por una entidad financiera de confianza para proceder al robo de la identidad. Seguro que alguna vez has recibido un mensaje de correo electrónico que te ha pedido rellenar un formulario y adjuntar tu clave bancaria. Este es el tipo de ciberamenaza en el que se encuadraría.
  • Troyanos para banca móvil. Cada vez son más los productos financieros que utilizamos a través de los smartphones y las tablets. Estos programas maliciosos comprometen la seguridad móvil y persiguen el robo de información de un modo diferente al phishing. En concreto, modifican el código fuente de la app para filtrar los datos y alcanzar sus objetivos.
  • Ransomwares. Aquí hablamos de un tipo de software malicioso que ‘secuestra’ la información del usuario bloqueándole el acceso a ella y pidiéndole un rescate a cambio de recuperarla. Una cifra que nunca se debe pagar ya que no solucionará el problema. Este sistema es cada vez más sofisticado y está empezando a atacar a entidades financieras al completo aprovechando los momentos en los que son más vulnerables. Estos suelen producirse al actualizar sus protocolos de seguridad.
  • Magecarting 3.0. Clonar tarjetas de crédito físicas ya no se lleva. Para los ciberdelincuentes resulta más rentable atacar a las empresas proveedoras de pasarelas de pago seguro y, desde sus bases de datos, obtener la información exacta de las tarjetas de sus clientes.

¿Cómo evitar las ciberamenazas dirigidas a nuestra economía?

Hay muchas formas de ponérselo difícil a los ciberdelincuentes y, en la mayoría de los casos, salir indemne de los posibles ciberataques llevado a cabo contra ti a la hora de contratar préstamos online o realizar cualquier tipo de actividad financiera. Vamos a verlas:

  • Establecer contraseñas seguras. Que contengan números, símbolos y letras minúsculas y mayúsculas. Actualmente existen programas capaces de crearlas de forma automática y de gestionarlas. Tampoco se debe usar la misma para más de una cosa. Por ejemplo, la clave de tu cuenta de banca electrónica no debe ser igual a la de tu cuenta de correo electrónico. También has de modificarlas, al menos, una vez al año.
  • Verificación en dos pasos. Activa esta opción desde la app de tu banco. Al hacerlo, siempre que quieras hacer una operación en Internet, tendrás que confirmarla introduciendo un código que será enviado a tu teléfono móvil. Así ningún tercero podrá efectuarla sin que lo sepas.
  • Utiliza las herramientas de protección de datos a tu alcance. Por ejemplo, configurando al máximo la privacidad de todas tus redes sociales y de demás páginas con perfil privado.
  • No realices operaciones en conexión a Internet públicas. Solo debes llevarlas a cabo usando tu propio plan de datos o red WiFi doméstica. Nunca sabes quién puede estar ‘mirando’ sin que lo sepas.
  • Desconfía en todo momento. Si una web no usa un protocolo HTTPS, si recibes un mensaje de correo electrónico de tu banco que te resulta extraño o si hay un enlace que no te genera confianza, no lo dudes: no lo utilices. Probablemente estés en lo cierto y se trate de una ciberamenaza.

En definitiva, los ciberdelincuentes se encuentran siempre al acecho y en busca de nuevas oportunidades para conseguir sus objetivos. Sin embargo, siendo prudente, conociendo las ciberamenazas existentes y siguiendo los consejos que aquí te acabamos de dar, puedes estar tranquilo. Tu información financiera estará a salvo.

About Author

Globb Security

Globb Security, la web de referencia del sector de la seguridad informática.

Deja un comentario