El 5G transformará nuestra experiencia inalámbrica. Las redes 5G abrirán una nueva era de conectividad inalámbrica y soluciones conectadas, logrando que su número de usuarios supere los mil millones en 2023. Las organizaciones que quieran aprovechar las rápidas velocidades, baja latencia, conexiones más fiables y soporte para nuevos servicios que ofrece la red 5G, necesitan prepararse ahora para afrontar el impacto de la tasa de crecimiento e innovación que dicha red tendrá en su negocio, a lo que se suma el aumento de nuevos desafíos de seguridad.

Las redes inalámbricas se convertirán en una plataforma abierta que proporcionará una capacidad prácticamente ilimitada y convergencia de servicios. Así, la 5G prestará servicios de TI más cercanos a los usuarios finales, lo que permitirá que los servidores 5G actúen como servidores de aplicaciones. Además, la capacidad mejorada de la estación base permitirá proporcionar nuevas aplicaciones y servicios más allá de los servicios de computación móvil tradicionales, tales como soporte para entornos industriales, controles de acceso físico, redes de oficina y soporte para vehículos autónomos, realidad aumentada o virtual y venta al por menor.

Implicaciones en seguridad del 5G

Los esfuerzos de transformación digital que se están llevando a cabo en muchas organizaciones son sólo el comienzo. Dar soporte a los nuevos servicios y oportunidades de negocio de la red 5G requerirá que las organizaciones remodelen significativamente muchas de las relaciones tradicionales entre las redes, los recursos informáticos locales y móviles y los usuarios finales. Estos cambios tendrán un impacto tremendo en la ciberseguridad. La seguridad del mañana debe apoyar estrategias híbridas elásticas y vanguardistas para hacer frente a los nuevos desafíos, incluyendo:

  • Riesgos para las infraestructuras críticas: El 5G acelerará la interconectividad de alta velocidad entre los recursos de infraestructura crítica, ampliando la potencial superficie de ataque.
  • Recursos vulnerables que se mueven hacia el perímetro: La migración de los flujos de trabajo al ámbito 5G, añadirá los riesgos de ciberseguridad asociados al endpoint a los de la nube.
  • La computación híbrida produce una mayor erosión en el perímetro: Cuando las redes inalámbricas migren a 5G, la conectividad móvil y la computación híbrida serán la norma. Las funciones críticas basadas en grandes cantidades de datos y computación casi en tiempo real se moverán en el límite donde las soluciones de seguridad perimetral no son eficaces.

Impulsando el cambio a través de la ciberseguridad

La clave para abordar los próximos retos de seguridad de las redes 5G es la proactividad. Las organizaciones pueden comenzar hoy mismo asegurándose de que las siguientes cuatro estrategias de seguridad estén disponibles antes de que la red 5G interfiera en su red.

La primera es actualizar la información sobre amenazas: Para abordar la innovación cibercriminal dirigida a las vulnerabilidades 5G es necesario recopilar, actualizar y perfeccionar continuamente la información sobre amenazas. Esta inteligencia debe combinarse con machine learning y la IA para usar y desplegar inmediatamente contramedidas eficaces.

Adoptar una estrategia de confianza cero pone fin a la etapa en la que un modelo de confianza implícita podía funcionar dentro de una red. Las organizaciones necesitan considerar quién y qué puede acceder a los recursos, y qué pasaría si esas conexiones se vieran comprometidas. Esto significa que cada usuario, dispositivo, transacción y solicitud de acceso a la red debe ser verificada, validada y autenticada.

La segmentación de la red mediante dispositivos, flujos de trabajo, aplicaciones y transacciones es fundamental para contener los riesgos de la ciberseguridad y proteger los recursos sensibles. Las nuevas estrategias de segmentación deberán extenderse dinámicamente desde el perímetro hasta el core de la red y negociar el acceso seguro a través de segmentos de red que podrían ser propios o no.

Por último, la estrategia de integrar la seguridad nos facilitará una adaptabilidad automatizada que es esencial, especialmente en tiempos de cambios rápidos, ya que permite a todas las infraestructuras de seguridad abordar automáticamente los cambios detectados en ataques y el comportamiento de la red. De esta manera se podrá desplegar simultáneamente funcionalidades nuevas o actualizadas directamente allí donde sean necesarias.

En definitiva, la red 5G ofrece la promesa de más innovación, productividad y resultados de calidad de vida a través de una conectividad extremadamente rápida y fiable que puede soportar una nueva generación de servicios. Para prepararse ante esta oportunidad, las tecnologías de ciberseguridad y las practicas recomendadas deben considerarse estrategias de capacitación. Esto comienza con la implementación de una estructura de seguridad integrada y adaptable que garantiza que la infraestructura de seguridad no interfiera con la capacidad de su organización para aprovechar esta nueva oportunidad.

About Author

Oscar Sanchez

Oscar es Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones con más de 10 años de experiencia en el mundo de la seguridad informática asesorando a las principales operadoras de comunicaciones del país.

1 comentario

  1. Daria Alejandra Berrios Cruz on

    Muy buen artículo, es muy cierto con esta nueva red 5g no conocemos ni tenemos idea de las vulnerabilidades que pueda traer con ella, los aspectos como los gustos personales, ubicación, preferencias, horarios, estarán en una red y no sabremos quienes estarán al pendiente de esto para aprovecharse.

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