Mark Zuckerberg quiere reinventar Facebook, y así lo anunció hace menos de una semana. La plataforma mundialmente conocida estimulará el fomento de las interacciones personales, y no tanto las grupales, cambiando así la esencia de las redes sociales.

La intención de Zuckerberg y su equipo es enfocarse en una comunicación cifrada, privada y encriptada. Pero ¿a qué se debe? ¿Por qué este cambio repentino?

El anuncio es tan anuncio revelador como si una compañía de venta de armas informara, de forma repentina, que va a dedicarse a promover la paz mundial. Pero no es de extrañar que Zuckerberg haya sido tajante y directo: Facebook carga a sus espaldas con varios escándalos públicos que le han pasado factura en su reputación corporativa. El más conocido, el de Cambridge Analytica, por el que más de 50 millones de datos de usuarios fueron robados y utilizados para influenciar campañas políticas como el Brexit, en Reino Unido, o las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016.

En mi opinión, los cambios pretenden transmitir que no habrá robos de datos a usuarios y que ni siquiera Facebook podrá tener acceso a las conversaciones, algo muy poco tranquilizador, ya que porque pone de manifiesto que el gigante tecnológico ha tenido las puertas abiertas a nuestros mensajes desde sus comienzos. Así, creo estamos ante una planificación estratégica causada, como dije anteriormente, por una crisis de reputación y no de modelo de negocio. Tanto es así, que la compañía ha seguido aumentando sus beneficios año tras años hasta nuestros días.

Por otro lado, la “crisis” del usuario también tiene mucho que ver con las declaraciones de Zuckerberg. Y es que Facebook ha sufrido incontables bajas por desconfianza y miedo a que esta red social haga uso de nuestros datos privados o, incluso, trafique con ellos.

La sociedad está aprendiendo a utilizar la tecnología, y tanto las personas como el gobierno deben abordar el tema de la ciberseguridad con seriedad y con la importancia que merece. Y, aunque Zuckerberg manifiesta ser consciente del problema, opino que lo que realmente importa a Facebook no es su reputación, sino lo que gana a fin de año.

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Ana Aldea

Ana Aldea es la Responsable Global de datasocial, agencia de marketing online que realiza la estrategia digital de grandes empresas. Desde hace más de seis años, compatibiliza su trabajo diario con otra de sus pasiones: la formación. Así, imparte clases en The Valley o IAB -entre otros- sobre temas relacionados con las redes sociales y sus diferentes aplicaciones tanto para empresas como para usuarios. Con 35 años, esta periodista ha alcanzado una posición influyente en Twitter. Promueve el aprendizaje continuo con su ejemplo, apuesta por los equipos heterogéneos de múltiples perfiles y valores humanos, y no cesa en el empeño de construir una metodología de trabajo honesta y transparente con su equipo y con los clientes, multiplicando en apenas dos años y medio la cifra de negocio y creciendo a un ritmo imparable.

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