Vivimos en la era de la transformación digital. A pesar de que todas las empresas se esfuerzan por optimizar las operaciones adoptando tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial (IA), IoT y la robótica, la clave de todas estas estrategias son los datos. No obstante, aunque entienden su importancia, muchas empresas no son conscientes de la posición precaria en la que se pueden encontrar por culpa de su infraestructura y gestión de datos. 

El Informe 2020 sobre tendencias en protección de datos de Veeam ha entrevistado a más 1.500 empresas de todo el mundo para comprender cuál es su enfoque actual en relación con la protección y gestión de datos. Si tenemos en cuenta los tiempos de inactividad, las brechas de disponibilidad y protección y los ciberataques en toda regla, queda claro que el ámbito de la gestión y protección de datos se ha convertido en un tema cada vez más complejo

El estudio ha visto que aunque las empresas reconocen que los datos son un elemento clave, hay muy pocas que cuenten con la infraestructura o con la estrategia digital necesaria para hacer frente a las necesidades de datos de esta era. 

Cuidado con las brechas

Cuando se preguntó a los encuestados de la zona EMEA cuál era el principal reto que afectará a las empresas en los próximos doce meses, las respuestas más repetidas tenían que ver con problemas relacionados con las ciberamenazas (31 %), la incertidumbre económica (30 %) y la aplicación de reglamentos (29 %). Además de estos retos, muchas empresas aún tienen que resolver brechas fundamentales en su infraestructura de datos. 

Por ejemplo, casi dos tercios (65 %) de las empresas en EMEA se enfrentan a lo que llamamos ‘brecha de disponibilidad’. Esta es la diferencia de tiempo entre lo rápido que pueden recuperar las aplicaciones y lo rápido que deberían hacerlo. También existe una ‘brecha de protección’ en prácticamente dos tercios (61 %) de las empresas en EMEA. Las brechas de protección indican la frecuencia con la que se hace backup de los datos frente a la cantidad de datos que se puede permitir perder tras una interrupción del sistema.

En ambos casos, los porcentajes de las empresas en EMEA fueron mejores que los de la media internacional (un 73 % de empresas en todo el mundo experimenta una brecha de disponibilidad y un 69 % tiene una brecha de protección). Esto simplemente significa que la mayoría de las empresas en el mundo no ha sido capaz de adaptarse a las demandas modernas de la gestión de datos. Es fundamental que las empresas hagan lo necesario para eliminar estas brechas. 

¿Qué se lo impide?

Cuando se preguntó a los encuestados cuál podía ser la causa por la que las brechas persistían a pesar de que eran claramente conscientes de los problemas, casi la mitad (47 %) en EMEA dijo que la transformación digital se estaba ralentizando en la empresa debido a la falta de experiencia y destrezas TI del personal. Otras de las barreras que se han identificado son: dependencia de sistemas tradicionales (39 %); presupuestos limitados (29%); falta de tiempo (28 %) y falta de compromiso por parte de los altos directivos (27 %). Apenas un 16 % de las empresas en EMEA respondió que no cree que haya algo que sea un obstáculo a sus esfuerzos en pos de la transformación digital (curiosamente, es el mismo porcentaje que la media internacional). 

Se mire como se mire, no hay duda de que la transformación digital es el camino hacia el futuro y las empresas tienen importantes expectativas sobre los beneficios que creen que aportará. Para más de la mitad de los encuestados (51 %) este es el modo en el que tienen pensado cambiar el servicio de atención al cliente. La historia es muy similar cuando uno se centra en la transformación de las operaciones comerciales (48 %) y en conseguir un ahorro de costes (47 %). 

Pero dado que los parámetros y expectativas de lo que constituye la transformación digital son tan poco precisos, resulta complicado determinar de forma exacta en qué punto del proceso se encuentran las empresas. Si nos basamos en los resultados del estudio, vemos que hay un poco de todo. Un tercio (30 %) de las empresas internacionales considera que se encuentra en las primeras etapas de las iniciativas de implantación o planificación de la transformación digital. Por otro lado, casi una cuarta parte (23 %) describió como maduro y completamente implantado su progreso para cumplir las iniciativas y objetivos relacionados con la transformación digital. La transformación digital claramente significa cosas distintas para empresas y sectores diferentes, aún así hay unos estándares fundamentales que todos deben cumplir para prosperar en el contexto actual. 

El daño provocado por el tiempo de inactividad

Independientemente de la distinta manera en la que cada empresa valora su progreso en la transformación digital, todas tienen en común muchos de los mismos escollos. Por ejemplo, prácticamente todas las empresas (95 %) tienen interrupciones del servicio no planificadas y cada uno de estos cortes de servicio dura de media en todo el mundo unos 117 minutos. Del mismo modo, uno de cada diez servidores internacionales sufrió al menos una interrupción del servicio no planificada durante los últimos doce meses.

Si bien estos cortes de servicio pueden no ser las incidencias catastróficas que temen las empresas, suponen una pérdida de dinero importante. Las empresas internacionales consideran que de media más de la mitad (51 %) de sus datos son de ‘alta prioridad’. Y se estima que tan solo una hora de tiempo de inactividad de una aplicación de alta prioridad supone un coste de 67.651 dólares.

Esto hace que el coste de la trasformación digital deje de resultar tan preocupante. Al fin y al cabo, los costes inevitables que comporta adoptar una estrategia sólida y moderna de gestión de datos se ven compensados por el ahorro resultante de la implantación de dicha estrategia.

El auge de la gestión de datos en cloud

Es importante que las empresas entiendan que existe una relación intrínseca entre la protección y el uso de sus datos. Por eso, una sólida gestión de datos en cloud se consolida como la opción clara y óptima tanto si una empresa ha redoblado los esfuerzos para conseguir la transformación digital ante los recientes retos o si lo ha hecho dentro de una estrategia continua para mejorar el servicio al cliente. 

Por ejemplo, se afianzan los servicios de gestión en cloud como Backup como servicio (BaaS). Dos de cada cinco (38 %) empresas en EMEA planean usar a un proveedor BaaS en los próximos dos años. Un proveedor BaaS no solo debe garantizar la seguridad de los datos, también debe permitir la adaptabilidad y la mejora del rendimiento. Lo mismo sucede con muchos servicios cloud. 

Por lo tanto, no importa en qué punto del camino hacia la transformación digital se encuentre, es fundamental hacer frente a las brechas de disponibilidad y protección. Puesto que esto no solo proporcionará una mejor protección ahora, sino que ayudará a que su empresa se encuentre mejor posicionada para las innovaciones del mañana.

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Daniel Fried

Director General y Senior Vice President (SVP) EMEA y Worldwide Channels, Veeam

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