La sexta edición del Sophos Day reunió a cerca de 1.000 profesionales del sector de la ciberseguridad para analizar el panorama de ciberamenazas y mostrar las principales tendencias de seguridad en su “Informe de Ciberamenazas para 2021”. A lo largo de la jornada, pudimos conocer algunas de las soluciones de empresa en profundidad, sus últimas innovaciones tecnológicas en materia de ciberprotección las amenazas de ciberseguridad que más presencia están teniendo hoy en día en todo el mundo, con el ransomware como el protagonista.

Frente a un panorama cada vez más complejo y dinámico, Sophos apuesta por su estrategia “Sophos Evolve” bajo la cual ofrecen soluciones y servicios de última generación, sencillos y adaptados. “La misión de Sophos es proteger a las personas del cibercrimen desarrollando productos y servicios potentes e intuitivos que proporcionan la seguridad más efectiva del mundo para organizaciones de cualquier tamaño. Y esto es un compromiso de Sophos hacia el mercado. Somos una empresa de ciberseguridad, no somos una empresa de productos de ciberseguridad” ha afirmado Ricardo Maté, director general de Sophos Iberia.

Además, durante el evento, que este año se celebró por primera vez 100% online, la compañía ha mostrado los principales resultados de una encuesta independiente de Sophos realizada a 5.000 directores de TI y que revela que el 51% de las empresas consideran prioritario minimizar el riesgo de ciberataque. De hecho, el 51% de las compañías encuestadas reconoce que sufrió un ataque de ransomware durante el año pasado, aunque en la mayoría de los casos fueron 2 ciberataques.

Así mismo, aprovechando la oportunidad que ofrecía el Sophos Day, la compañía dio a conocer  las primeras conclusiones del “Informe de Ciberamenazas 2021” un análisis que la empresa elabora en sus laboratorios Sophos Labs, junto con expertos en detección de amenazas, Inteligencia Artificial y seguridad cloud.

El informe revela cómo los ataques de ransomware y los rápidos cambios que se están produciendo en el comportamiento de los cibercriminales configurarán el panorama de ciberamenazas el próximo año. Además, como no podría ser de otra manera, este año el informe destaca cómo la pandemia del COVID-19 ha afectado al panorama de la ciberseguridad. El principal impacto se ve reflejado en los nuevos retos de seguridad que ha supuesto trabajar desde casa usando redes personales protegidas por niveles de seguridad muy variados. La ampliación del perímetro de las redes empresariales ha aumentado el valor de las redes domésticas, consideradas ahora como la última línea de defensa frente a un ciberataque. Por otro lado, los entornos cloud han soportado con éxito el peso de las nuevas necesidades empresariales, pero continúan suponiendo nuevos retos en materia de ciberseguridad.

Entre las tendencias claves analizadas en el Informe destacan:

  • Aumento de la brecha entre los atacantes de ransomware en diferentes extremos en cuanto habilidades y recursos. En el extremo superior, las familias de ransomware más sofisticadas continúan refinando y cambiando sus tácticas, técnicas y procedimientos (TTPs) para que sean más evasivas y tan sofisticadas como las de un estado nacional, apuntando a organizaciones más grandes con demandas de rescates multimillonarios. En 2020, estas familias incluyeron los ataques de ransomware Ryuk y RagnarLocker. En el otro extremo del espectro, Sophos anticipa un aumento de atacantes de nivel principiante que buscan a través de menús ransomware “para alquilar”, como Dharma, que les permitan dirigirlos a grandes volúmenes de presas más pequeñas.

Otra tendencia en materia de rescates es la “extorsión secundaria”, en la que, junto con la codificación de datos, los atacantes roban y amenazan con publicar información sensible o confidencial, si no se satisfacen sus demandas. En 2020, Sophos informó sobre Maze, RagnarLocker, Netwalker, REvil y otros que utilizan este enfoque.

  • Las amenazas cotidianas como malware básico, loaders (cargadores) y botnets (redes de bots) o Initial Acess Brockers (agentes de acceso inicial) operados por ciberatacantes, requerirán de mayor atención en seguridad. Estas amenazas pueden parecer como un malware de bajo perfil pero están diseñadas para asegurar un punto de apoyo en un objetivo, reunir datos esenciales y compartir esos datos con una red de comando-y-control que proporcionara más instrucciones. Si un ciberatacante está detrás de este tipo de amenazas, revisará cada dispositivo comprometido para encontrar su geolocalización y otro tipo de información de alto valor y luego vendera los accesos de las víctimas más lucrativas al mejor postor, como a una operación de ransomware. Por ejemplo, en 2020, el ransomware Ryuk utilizó el malware Buer Loader para distribuir su ransomware.
  • Todos los adversarios abusarán cada vez más de herramientas legitimas, servicios conocidos y destinos de red comunes para evadir la detección y las medidas de seguridad y frustar su análisis e identificación. El abuso de herramientas legítimas permite a los ciberatacantes mantenerse bajo el radar mientras se mueven a través de un red, hasta que están listos para lanzar la parte principal del ataque, como en el caso de un ransomware. Para los atacantes financiados por estados, existe el beneficio adicional de que el uso de herramientas comunes dificulta su identificación. En 2020, Sophos informó de una amplia gama de ataques con herramientas comunes que ahora están siendo utilizadas por los cibercriminales.

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Desiree Rodriguez

Responsable de Globb Security France y España. Periodista, Comunicadora Audiovisual y editora. Antes de unirse a GlobbTV, desarrolló la mayor parte de su carrera profesional en el grupo editorial de Madiva. Twitter: @Drodriguezleal.

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