La palabra criptomoneda llegó a oídos del mundo por primera vez formalmente en 1998. Fue gracias al ingeniero en computación y criptógrafo de origen chino, Wei Dai, quien concibió la idea de un activo o moneda digital totalmente descentralizada, protegida solo a través de la encriptación. Sin embargo, no fue hasta el 2009 que la primera criptodivisa, el Bitcoin, se creó y posteriormente otras similares como el Litecoin (2011), el Ethereum (2015), por nombrar algunos. 

Gracias a la colectividad entre los usuarios y el respaldo de la prensa, lentamente, las personas comenzaron a adoptar este nuevo sistema financiero. La demanda masiva permitió que ciertas criptomonedas como el Bitcoin cobraran gran interés en la economía mundial. En América Latina son varios los países que buscan basar su modelo de gestión monetaria en este tipo de activos, y Brasil no escapa de ello.

El mundo y las criptodivisas 

De acuerdo con un informe realizado por Crypto.com, en enero del 2021, el número de usuarios con criptodivisas aumentó de 66 a 106 millones de personas en todo el globo. Este crecimiento tiene mucho que ver con la siguiente realidad: cada día, las personas buscan nuevas formas de proteger, utilizar e incluso, multiplicar sus intereses sin demasiado esfuerzo.

Resulta difícil creer en la idea de que un sistema financiero descentralizado —que no es manejado por ninguna entidad bancaria, ni protegido por algún gobierno— sea considerado uno de los métodos más seguros en la actualidad. Sin embargo, con la tecnología de cadena de bloques y cifrados de datos que implementan las criptomonedas, el dinero está igual o mucho más seguro que en un banco tradicional. 

Pero, más allá de la seguridad, se trata también de la comodidad que ofrecen estos activos digitales a la hora de hacer transacciones. Pues, al no existir intermediarios, se evitan las comisiones extras, y, al mismo tiempo, se agiliza la compra y venta. De hecho, por su nivel de seguridad, es la forma de pago más usada cuando se entra a un online casino.

Además, el holding —la tenencia temporal de una criptomoneda— puede ayudar a incrementar su valor inicial. Esto se explica mejor con hechos: en el 2013, un bitcoin (1 BTC) costaba 13$. En la actualidad, el mismo bitcoin se cotiza en más de 50.000$. Así que, para algunos, el tener criptomonedas también cuenta como inversión y modelo de ahorro. 

Brasil, ¿futuro país con economía descentralizada? 

Cuando el clima económico de un país es hostil por la inflación o la falta de entidades financieras confiables, las criptomonedas suponen una salvación para muchos. No en vano, en América Latina —donde abundan este tipo de situaciones en torno a la economía—, los criptoactivos digitales se establecieron con éxito. 

Brasil ocupa el quinto lugar entre los países latinoamericanos en utilizar más las criptodivisas, tan solo después de Argentina, Colombia, Chile y Perú. De acuerdo con un estudio realizado por Statista (2021), el 13% de la población brasileña ya adoptó este modelo financiero. Sin embargo, según la encuesta hecha en San Plablo por Sherlock Communications (2021), el 48% de los habitantes desea que el país incluya el BTC como una moneda de uso oficial. 

Las criptomonedas y su posición legal en Brasil 

Sí, es legal utilizar criptomonedas en Brasil. No existe ninguna ley que prohíba la tenencia, el uso o la realización de acciones financieras con este tipo de activos digitales en el país. Ahora bien, tampoco existe una legislación que las autorice o regule. 

Hasta la fecha, solo existe una condición impuesta en el 2019 por La Receita Federal do Brasil (RFB). Se trata de una normativa aplicada a las casas de cambio o de compra y venta de criptodivisas en el territorio brasileño. En resumen, el estado gobernante exige tener información acerca de la actividad de los exchanges en Brasil. 

Datos como los nombres, las fechas y el monto de las transacciones deben ser proporcionados a la RFB con la finalidad de que tales movimientos de dinero se hagan constar en la declaración de impuestos sobre la renta. 

Autorregulación de las criptomonedas en Brasil 

En vista de que existe una gran demanda en este país por una mejor regulación para que el Bitcoin y otras criptodivisas se vuelvan monedas de curso legal —y de que el gobierno no se ha pronunciado al respecto—, las principales empresas de exchange brasileñas se han puesto de acuerdo para firmar un código de autorregulación. 

En el evento transmitido en vivo, empresas como Bitcoin Market, Ripio, Foxbit, ABCripto, NovaDAX, firmaron un documento con todos los parámetros operación, que incluye las normativas y las sanciones en caso del no cumplimiento. Estas compañías de intercambio representan hasta el 80% de los movimientos de criptomonedas en Brasil. 

Con esta autorregulación, el objetivo del mercado de criptoactivos del país es desmitificar la idea de que las criptomonedas están ligadas a acciones ilícitas como estafas o extorciones. Y, al mismo tiempo, incentivar a más personas a unirse a este sistema financiero. 

El futuro de Brasil en el criptomundo 

En una reciente entrevista vía online, el pasado agosto de 2021, el presidente del Banco Central de Brasil, Roberto Campos Neto, reconoció el avance que ha tenido el país en el mercado de las criptomonedas. De la misma forma, recalcó que la cultura financiera del ciudadano brasileño está cambiando y las leyes deberían hacerlo también. 

Sin duda, Brasil es uno de los países latinoamericanos que está en vías de adoptar las criptodivisas como métodos financieros oficiales. Ejemplo de ello es la cantidad de eventos relacionados al tema del blockchain que se llevan a cabo en el país y la creación de sus propias criptomonedas oficiales, como, por ejemplo: el Brazilian Digital Token (BRZ).

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