¿Cómo habría sido la pandemia si hubiera ocurrido hace veinte años? No hubiéramos tenido Zoom, ni banda ancha de fibra de alta velocidad, ni sistemas empresariales seguros alojados en la nube, ni redes privadas virtuales (VPN). Pensemos en lo catastrófico que eso hubiese sido para la actividad económica. La nueva realidad nos ha cogido desprevenidos y, aunque las empresas estaban preparadas hasta cierto punto, la verdad es que aún queda mucho que mejorar. 

Nuestro mundo virtual es seguro y eso es algo que podemos afirmar con rotundidad, pero tiene fallos. Prueba de ello es el aumento del 44,44% de la actividad de los ciberdelincuentes en el último año contra las empresas en España, según un estudio realizado por TransUnion. El mismo informe señala que el fraude global contra organizaciones ha crecido un 46% y aquel contra los consumidores un 24%. Existen puertas de acceso a compañías y clientes, y los estafadores las están buscando.

Factores biométricos únicos para nuestra verificación

El mayor uso del ordenador personal en casa con motivo de la pandemia es una de las razones por las que técnicas fraudulentas como el phishing están en auge, así como por el incremento de la actividad en móviles. A este respecto, que los fabricantes y los desarrolladores apuesten por la autenticación multifactor biométrica es un elemento de gran importancia para minimizar amenazas en nuestros dispositivos.

Luego, las empresas tienen que comprender el valor verdadero de los datos del consumidor. Pensar en los métodos de seguridad tradicionales como las contraseñas empieza a quedarse viejo y es el momento de pasar a soluciones más eficientes. La biometría combate a los ciberdelincuentes al elevar la defensa de algo que sabemos, como es una contraseña, a algo que somos, es decir, nuestros rasgos o marcadores biométricos únicos. 

Las huellas dactilares, nuestro rostro, las retinas de los ojos o la voz conforman una nueva generación de soluciones de verificación de nuestra identidad y se pueden aprovechar para brindar una experiencia de usuario más conveniente y segura. En este sentido, verificar esa identidad por parte de las empresas comparando sus marcadores biométricos con datos almacenados previamente o un documento identificativo, supone un salto en esta nueva era digital.

Doble garantía para empresas y consumidores

Este tipo de tecnologías se pueden implementar para mejorar cualquier flujo, ya sea un onboarding, una transacción, un proceso de recuperación de contraseña, etc. Al utilizarse un método de verificación de la identidad de un usuario, una persona puede demostrar ser quien dice ser. Esto supone una doble garantía, para la empresa, que sabe que trata con un cliente y no con un estafador, y para el usuario, que ve blindados sus datos y reducido el riesgo de una posible suplantación de su identidad.

Solo hace falta vulnerar una cuenta de correo electrónico para que los cibercriminales hagan estragos y la utilicen para acceder a determinados servicios mediante el restablecimiento de contraseñas. Frenar esta cadena de eventos tan peligrosa es algo que las compañías deben valorar ya para evitar posibles pérdidas económicas y de reputación. A su vez, las personas, a nivel individual, deben permanecer muy atentas a cualquier tipo de incoherencia que les haga sospechar en la red.

¿Y qué ocurre con las administraciones públicas? La ciberseguridad es uno de los diez ejes estratégicos de la Agenda España Digital 2025 lanzada por el Gobierno el año pasado. A través del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) se está trabajando para fortalecer las capacidades de ciberseguridad de las empresas españolas y para desarrollar servicios y soluciones competitivas. Es factible decir, por tanto, que nuestra identidad digital pasa por diferentes competencias.

Hace falta una responsabilidad mutua para lograr la inmunidad colectiva en el ámbito digital. Cuantas más empresas implementen prácticas sólidas, menos oportunidades tienen los estafadores de explotar los datos de los consumidores, incluso habiendo logrado obtener información privada de alguien. Ahora que pasamos más tiempo conectados y que consumimos muchos más servicios en Internet, debemos hacer un ejercicio de comprensión de dónde estamos y hacia dónde vamos. Enseguida nos daremos cuenta de todo lo que nos queda por hacer. 

¿La ventaja? Existen soluciones que aplicar ya.

About Author

Avatar

Digital Identity and Innovation Lead en Mitek.

Deja un comentario