La ciberseguridad está en constante cambio, es un área que evoluciona tan rápido que los enfoques y paradigmas cambian constantemente. Por ello, los profesionales en ciberseguridad deben tener la capacidad de adaptarse en cada momento a su entorno y de proponer nuevas soluciones con la que mejorar la protección de los sistemas.

La vida no es como se muestra en las películas. Los hackers no van con capucha. Hace unas semanas os contábamos quien es quien en ciberseguridad. Y es que, cada vez son más las series y películas que tiene como protagonista a un hacker o tratan la evolución tecnológica pero no lo hacen de manera realista y eso supone un problema para el sector. Ni los hackers consiguen sus objetivos a la primera ni los sistemas de una empresa pueden ser completamente inexpugnables.

Hace años que todas las empresas, sin importar el tamaño o sector, están en el punto de mira de los cibercriminales y para protegerlas hay que ser conscientes del peligro y saber cómo protegerse. La ciberseguridad se basaba en la protección de la red de la empresa, lo que se conoce como perímetro. Se pensaba en la fortificación de la red empresarial como el modelo natural. Sin embargo, el panorama ha cambiado, y en la actualidad ese perímetro se ha convertido en un espacio abierto en el que el Cloud, el Big Data o el BYOD son la esencia.

La ciberseguridad, por tanto, ha cambiado. O debería hacerlo. Y es que ya no puede gestionarse la protección de una empresa de la misma manera en que se hacía cuando solo había que proteger la flota de de dispositivos que formaban parte de su red. Ahora existe un nuevo contexto y, si de verdad queremos estar protegidos, hay que adaptarse a él.

En este sentido, si vas a lidiar con la seguridad de tu empresa o estás pensando en hacerlo en un futuro, has de tener en cuenta que, aparte de todos los aspectos técnicos que tendrás que solucionar diariamente, tendrás que enfrentarte al vector de ataque más utilizado actualmente por los cibercriminales para acceder a los datos de las empresas: el factor humano.

Asegurar un sistema supone realizar un análisis de riesgo adecuado y desplegar los mecanismos, contramedidas y controles necesarios para alcanzar el máximo nivel de seguridad posible. Y eso incluye a las personas. La mayor parte de los ataques que realizan los cibercriminales actualmente aprovechan la falta de formación en ciberseguridad de gran parte de los empleados para hacerse con el control de los sistemas de la empresa.

¿Cómo priorizar en ciberseguridad?

El análisis de vulnerabilidades es uno de los pasos más críticos a la hora de evaluar los riesgos a los que se enfrenta una empresa. Es el punto de partida para cualquier empresa que busque protegerse frente a los ataques de los cibercriminales: saber qué vulnerabilidades presentan nuestros activos en el presente y cuáles podrían ser los riesgos en un futuro. Y es que, dado lo rápido que caducan estos procesos, la ciberseguridad se ha convertido en un proceso continuo de análisis y gestión de los riesgos asociados al ciberespacio. ¿Está tu empresa preparada para ello?

Puedes empezar teniendo en cuenta algunos consejos con los que podrás tomar las riendas de tu seguridad o, si ya sigues ciertas bases, te damos 6 consejos para fortalecer la seguridad de tu compañía.

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Desiree Rodriguez

Responsable de Globb Security France y España. Periodista, Comunicadora Audiovisual y editora. Antes de unirse a GlobbTV, desarrolló la mayor parte de su carrera profesional en el grupo editorial de Madiva. Twitter: @Drodriguezleal.

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