En muchas compañías hay un punto débil común (hablando de seguridad, por lo menos…), el correo electrónico. Y es que gran parte de los ciberataques que sufren las empresas tienen origen en el email corporativo. En primer lugar, porque se trata aún de la herramienta de comunicación más importante para los trabajadores, directivos y clientes, y sobre todo porque es el lugar donde se almacena una gran parte de la información confidencial de la empresa. No es difícil encontrar correos electrónicos donde se envía todo tipo de información sensible, desde números de tarjetas de crédito… y hasta contraseñas. Por eso no es de extrañar que los ciberdelincuentes fijen en esta herramienta como objetivo de sus ataques.

Pero podemos hacer muchas cosas para protegernos, o por lo menos reducir al mínimo los riesgos. En concreto, los expertos de Panda Security proponen 10 consejos básicos para proteger nuestro correo electrónico:

  1. Lo primero que deberías hacer como propietario de una compañía es formar a tus empleadosen cuestiones de seguridad informática, para que eviten conductas de riesgo al utilizar su email corporativo.
  2. Como trabajador, para reducir riesgos, elimina los emails más antiguos. Acumulas cientos (y hasta miles) de correos electrónicos cuando crees que esa información es realmente importante (¡también para un cibercriminal!) Si realmente consideras que esa información es relevante puedes volcarla en un disco duro externo, o en una base de datos con gran capacidad, y después borrarla del email.
  3. Cifra tu correo electrónico. Una de las principales funciones del email corporativo es que la empresa pueda controlar lainformación confidencial sobre la misma, que no circule a través de cuentas personales. La mejor forma de no perder el control sobre ella, y de que otros no puedan entrar en contacto con la misma, es cifrar el correo.
  4. Cuando tengas que crear una contraseña, asegúrate de que sea muy compleja, que nadie pueda adivinarla, pero teniendo en cuenta que es una clave que utilizarás muy a menudo y debes ser capaz de recordarla con facilidad.
  5. También deberás tener cuidado al iniciar sesión en el correo electrónico corporativo desde ordenadores públicos de bibliotecas, centros de acceso a Internet o cafeterías. Debes asegurarte de haber finalizado la sesión antes de abandonar el ordenador, e incluso entonces puedes dejar un rastro demasiado obvio para los cibercriminales: casi mejor que solo uses el correo corporativo conectado a redes de confianza.
  6. No des tu dirección de correo electrónico a todo el mundo, ni la dejes a la vista en páginas públicas en la Red, puesto que los estafadores tienen siempre los ojos bien abiertos en su búsqueda de nuevas víctimas.
  7. Ten cuidado con los correos electrónicos engañosos que te hacen creer que debes restablecer tu contraseña para obtener mayor seguridad. Casi seguro será un fraude diseñado para robar tu clave y acceder a tu email. Si realmente necesitas cambiar tu contraseña, dirígete al sitio web de tu proveedor de correo electrónico y realiza allí la modificación, pero no hagas clic en el enlace que te envíen por correo.
  8. Al hilo de lo anterior: no abras emails que provengan de destinatarios desconocidos.
  9. ¡Ah! Y no olvides utilizar el correo electrónico solo como herramienta de trabajo, no te comuniques con él con amigos ni con familiares. Esta será una buena forma de evitar que tu email entre en contacto con quien no debe.
  10. Por último, pero no por ello menos importante, una buena herramienta para proteger el correo del malware y de otros contenidos peligrosos. Usar software que filtre el spam para asegurar la productividad del trabajador, y aumentar la seguridad de la empresa.

About Author

Monica Valle

Periodista especializada en tecnología y ciberseguridad. Presentadora del programa sobre seguridad informática y tecnología Mundo Hacker. @monivalle

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