“FIC2018”

El pasado 12 de mayo, WannaCry paralizaba a las empresas de medio mundo constatando la falta de concienciación y prevención en las organizaciones, poco después lo hacía NotPetya, demostrando que nos encontramos en un nuevo escenario en el que la red se ha convertido en un campo de batalla.

Si WannaCry hizo que muchas de estas corporaciones actualizasen y revisasen sus protocolos de seguridad y actuación ante un ataque de este tipo, también ha puesto sobre la mesa la necesidad de que las empresas cuenten con profesionales formados en ciberseguridad que sean capaces de evitar fugas masivas de datos o hackeos en los sistemas.

En este sentido, el nuevo Reglamento General de Protección de Datos  que será de obligado cumplimiento a partir del 25 de mayo de 2018, hace especial hincapié en que las empresas aumenten su personal para asegurar la privacidad de los datos con los que trabajan. Así, dos de cada cinco gobiernos y compañías ampliarán sus equipos de seguridad en internet en más de un 15% dentro del próximo año, lo que supone la creación de 350.000 vacantes en ciberseguridad en todo el continente en 2022, según una encuesta realizada con 20.000 organizaciones por el Centro para la Ciberseguridad y Educación (ISC). Una demanda que, sin embargo, no se cubre debido a la falta de personal cualificado.

El 78% de los directivos españoles no está preparado contra ciberataques

El informe describe un mercado de “trabajadores escasos y altamente remunerados” en medio de una tasa de desempleo casi inexistente —solo el 1% en Europa—, pero dos tercios de las empresas indican que no tienen empleados de ciberseguridad suficientes para hacer frente a los desafíos y amenazas actuales. La razón más común para la escasez de trabajadores es la falta de personal cualificado.

El subdirector general del Centro Criptológico Nacional del CNI, Luis Jiménez Muñoz, advertía de la “falta de personal formado experto en materia de ciberseguridad tanto en el sector empresarial como en la administraciones públicas.” A nivel mundial en el sector de la ciberseguridad hacen falta cerca de 2 millones de profesionales, lo que significa una gran oportunidad para muchos jóvenes y profesionales que deseen especializarse o bien reciclarse.

El 34% de los empresarios pretende aumentar la plantilla en un 10% o más y los puestos más (el 46% busca expertos para el área de consultoría y servicios a otras compañías). “La formación en ese campo no ha ido en línea con la velocidad en la que cambia el mercado. Además, tal y como afirma Adrian Davis, responsable de (ISC) en Europa, Africa y Oriente Medio, existe una incompatibilidad entre el perfil que buscan las compañías y la formación de los profesionales. “La gente se está formando en computación en la nube, tecnología de la información y otras cosas muy técnicas, pero las empresas buscan a personas con habilidades para resolver problemas y buena comunicación”, comenta.

Además, según afirma Antonio Ramos, director de LEET Security, los profesionales españoles son casi autodidactas, porque no hay un curso específico en ciberseguridad”, tanto es así que el 11% de la fuerza laboral española en ciberseguridad está compuesta de menores de 29 años, frente al 6% de la Unión Europea.

Xabier Mitxelena, vicepresidente del Consejo de Administración de S21sec, considera que es necesario crear un modelo de formación que funcione como un puente entre las universidades y el mercado. “El sector del automóvil lleva tiempo hablando con las universidades, tenemos que hacer lo mismo para definir los diferentes planes de carrera”, sostiene. Mitxlelena añade que la ciberseguridad tiene la “desventaja” de ser un campo que cambia “todos los días”, con lo cual requiere formación continua.

About Author

Desiree Rodriguez

Responsable Globb Security España y Francia @Drodriguezleal

Deja un comentario