Estados Unidos ha sufrido recientemente los ciberataques más importantes de su historia, que han dado donde más les duele: en la información de sus ciudadanos. A principios de junio la OPM (La Oficina de Administración de Personal de Estados Unidos) se ha comunicado un ciberataque que dejó al descubierto datos personales de 4 millones de funcionarios estadounidenses. Como se supo después, el ataque provenía de China, y tenía como objetivo información de residentes chinos en Estados Unidos. 

Hace unos días, la OPM sacaba a la luz un comunicado en el que explicaba con más detalle este ataque, e información sobre otro ciberataque que descubrieron mientras investigaban el primero.

Al parecer, se ha comprometido mucha más información de la que se pensaba inicialmente, incluyendo datos confidenciales de 21,5 millones de personas, que fueron robados a principios del mes de junio. Entre estos datos, los números de la seguridad social, contraseñas, usuarios… Incluso más de un millón de huellas dactilares. Estos datos se suman a los 4 millones de datos robados descubiertos en abril. Aunque sí que es cierto que existen algunas duplicidades, el número total de personas afectadas es de 22,1 millones.

La OPM ha admitido que la en la investigación se ha descubierto que se robó información altamente sensible, como datos de salud mental o la historia financiera de los usuarios. La institución ha puesto a disposición en su web información sobre cómo averiguar si se es uno de los afectados, y qué se puede hacer en ese caso.

Los datos no han sido usados, por el momento

Este ataque ha tenido sus consecuencias, la directora de OPM, Katherine Archuleta, anunció su dimisión el pasado viernes después precisamente de la revelación de las brechas de información masivas ocurridas bajo su dirección.

opm directora

Eso sí, la OPM parece optimista, pues afirma que “Por el momento, no hay información que sugiera que se ha hecho un uso de los datos robados de los sistemas de OPM”, y aseguran que la investigación continua.

Es evidente que Estados Unidos, su gobierno y sus fuerzas armadas, son objetivo de los cibercriminales, que buscan información confidencial, bien para obtener dinero de su venta, o para realizar futuros ciberataques relacionados con la ciberguerra. Por eso las sospechas apuntan (algunas vez confirmadas) a que gobiernos como el de China o Rusia han estado detrás de algunos de estos ataques.

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Monica Valle

Periodista especializada en tecnología y ciberseguridad. Presentadora del programa sobre seguridad informática y tecnología Mundo Hacker. @monivalle