Aunque WannaCry está ocupando todas las portadas en los últimos días, parece que este ataque másico de ransomware no es el único motivo de preocupación en materia de ciberseguridad. El centro de investigación en seguridad MaCKeeper ha dado a conocer en las últimas horas que una ingente cantidad de datos y contraseñas robadas procedentes de distintos servicios han sido publicadas en Internet debido a una brecha de seguridad recién descubierta.
En concreto, MaCKeeper asegura que más de 560 millones de contraseñas han visto la luz estos días a causa de un nuevo agujero en la seguridad. Como ya os hemos contado en alguna ocasión, existe un métido para saber si nuestros datos se han visto comprometidos en en alguna ocasión por este tipo de ataques: basta con entrar en la web have i been pwned y escribir tu correo electrónico. El servidor analizará si la cuenta aparece en alguna base de datos que ya se ha visto comprometida en algún ciberataque.
De todas formas, si quieres aumentar la seguridad de tus cuentas, una de las medidas básicas para hacerlo son tus contraseñas. Las contraseñas son uno de los pilares de la ciberseguridad pero, tal y como os contábamos hace unos meses, solo uno de cada tres españoles usa contraseñas distintas para cada cuenta y uno de cada diez tiene la misma contraseña en todas sus cuentas. 

 ¿Cómo puedes mejorar tus contraseñas?

  1. Utilizar contraseñas robustas. Son las formadas por al menos 8 caracteres que contengan mayúsculas, minúsculas, números y caracteres especiales. Nunca contendrán palabras del diccionario, fechas de acontecimientos importantes o nombres de seres queridos o mascotas. Si necesitáis ayuda para crearlas,  y que sean fáciles de recordar, os recomendamos este artículo.
  2. Prohibido reutilizarlas. No podemos emplear la misma contraseña en dos servicios distintos, ya que si una se ve comprometida también estaría la otra.
  3. Ni compartir contraseñas ni escribirlas. Las contraseñas son personales. Si las compartimos o las escribimos, por ejemplo, en un postit, dejan de serlo y por lo tanto pueden caer en manos equivocadas.
  4. Actualiza tus contraseñas. Cada cierto tiempo debes cambiar tus contraseñas. Además asegúrate que no estén vinculadas a direcciones de correo electrónico que no utilizas.
  5. Añade un nivel de seguridad más. Emplea siempre que sea posible la verificación en dos pasos que normalmente envía un código de validación vía SMS para comprobar realmente que somos quienes decimos ser.
  6. Ten cuidado con las preguntas de seguridad. Si utilizas este mecanismo para la recuperación de contraseñas, asegúrate que solo tú conoces las respuestas.
Si con tu problema es la cantidad de contraseñas que tienes que memorizar, existen programas específicamente diseñados para crear contraseñas de forma aleatoria y administrarlas para cada una de tus cuentas (email, redes sociales, páginas web…) además, estas soluciones controlan el nivel de seguridad de cada clave, para intentar mejorarlas.
Las contraseñas siempre han sido un quebradero de cabeza para los usuarios, y no van a dejar de serlo hasta que los avances en biometría permitan amlos usuarios identificarse sin necesidad de memorizar una serie de números, letras y símbolos. Eso sí, ya hemos visto que todo avance en este ámbito tiene su riesgo así que de momento, más vale tomar ciertas precauciones para proteger tus datos en Internet.

About Author

Desiree Rodriguez

Responsable Globb Security España y Francia

Deja un comentario