“FIC2018”

Las consecuencias dramáticas que siguieron a la divulgación de la fuga de datos a gran escala de Uber subraya la importancia primordial de la transparencia y la responsabilidad para las empresas. Y es que, en los últimos dos años, ha habido varias instancias de informes retrospectivos de violaciones que no han ayudado a los clientes afectados por estas violaciones.

Este caso nos recuerda la necesidad de establecer regulaciones apropiadas. Se espera que el GDPR (Reglamento General de Protección de Datos – GDPR), que entrará en vigor en mayo de 2018, solicite primero que se tomen medidas para proteger los datos de los clientes que poseen y, en segundo lugar, que se informe en caso de sufrir una fuga de datos en un tiempo razonable establecido en 72 horas.

Los clientes confían en que la información privada que ponen al cuidado de una empresa está segura. Sin embargo, cuando se produce una violación de datos de este tipo, se pierde esa confianza. En este sentido, la divulgación completa y oportuna ayuda a garantizar que el cliente reconstruya la confianza y la buena voluntad de los clientes.

La respuesta de Uber fue irresponsable. Al dar dinero a los delincuentes, la compañía los alienta y establece un precedente peligroso. Con las multas impuestas por el GDPR, que aumentan al 4% de la facturación, se espera que los casos de chantaje se multipliquen; Los ciberdelincuentes podrían presionar a las compañías atacadas pidiendo menos de las multas previstas a cambio de su silencio.

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David Emm

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