“FIC2018”

Una nueva polémica relacionada con la protección de los datos y la privacidad salpica a Facebook y Twitter. Y es que las redes sociales más populares son conocidas también por almacenar la geolocalización de sus usuarios. A no ser que se especifique lo contrario en las opciones de privacidad, estas redes sociales publican la ubicación en las publicaciones, lo que puede llegar a suponer un problema de seguridad, porque no sabes a quién le estás dando esa información. Por ejemplo, a la policía.

Esta semana, el sindicato estadounidense ACLU (American Civil Liberties Union), ha sacado los resultados de una investigación de documentos públicos, donde sale a la luz que Facebook, Instagram y Twitter han compartido publicaciones de sus usuarios y ubicaciones a la empresa Geofeedia.

Esta compañía cuenta con una plataforma que analiza contenido en las redes sociales en busca de tendencias. Lo que se puede traducir como un auténtico sistema de vigilancia de localización a través de la información de las redes sociales. El problema es que esta información la vende a sus clientes, entre los que se encuentran otras compañías como empresas de seguridad privada, agencias de policía, agencias gubernamentales… Según informa TechCrunch, se trata de una herramienta usada por los servicios policiales para, entre otras cosas, monitorizar activistas en Internet, y también se ha llegado a usar en manifestaciones, para controlar los asistentes a ellas.

El sindicato muestra en su informe una serie de documentos que muestran cómo la policía de Baltimore, en Estados Unidos, usan esta herramienta durante unas protestas en la calle. Incluso con fotografías de Instagram a través de un sistema de reconocimiento facial, para encontrar manifestantes concretos. Pero no son los únicos que usan esta herramienta. O este tipo de herramientas, mejor dicho. Recientemente The Intercept informaba de los servicios en los que invierte la CIA para obtener información para sus programas de inteligencia, entre ellos, Geofeedia.

Según afirma ACLU, ya puso en conocimiento a las redes sociales afectadas de su investigación. Y estas han tomado cartas en el asunto. Instagram, por ejemplo ha eliminado el acceso a Geofeedia a los post públicos, y Facebook ha limitado su acceso también a los datos de sus usuarios.

A pesar de estos movimientos de las redes sociales en pro de la protección de los datos de los usuarios, el debate está abierto, o mejor dicho, sigue abierto. Y es que es lógico que los usuarios se pregunten si realmente las redes sociales son capaces de detener este tipo de vigilancia y control sobre la información. Este es el ejemplo de una aplicación pero hay cientos de apps, herramientas y servicios que pueden ser conectados a las redes sociales más populares, y el seguimiento de todas se hace inabarcable.

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Monica Valle

Periodista especializada en tecnología y ciberseguridad. Presentadora del programa sobre seguridad informática y tecnología Mundo Hacker.
@monivalle

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