Si por algo se caracteriza la ciberseguridad es por su diversidad. Ransomware, phishing, ataques de denegación de servicio… Aunque todos se incluyen bajo el paraguas de ciberataque, existen ciertas peculiaridades que los hacen completamente diferentes ¿Qué tienen en común entonces las brechas de ciberseguridad? Sencillamente, su objetivo : todos ellos son perpetradas por “intrusos” que aprovechan contraseñas robadas o poco seguras para hacerse con el control de los datos o dispositivos de empresas o usuarios particulares.

Éste es el patrón común de los ciberataques cuyo objetivo es la filtración de información, según el 2017 Data Breach Investigations Report de Verizon. La décima edición de este informe confirma que el cibercrimen está, en el 73% de los casos, impulsado por motivos económicos. De ahí, por ejemplo, que casi una cuarta parte de los ataques estén dirigidos a instituciones financieras (24%).

Contraseñas poco seguras, una lacra para la ciberseguridad

Tal y como apuntábamos anteriormente, aunque en los últimos meses hemos visto cómo los cibercriminales están cada vez más preparados, mejor organizados y utilizan métodos más sofisticados, el uso de contraseñas poco seguras sigue siendo la táctica utilizada en el 81% de los ataques.

Teniendo este dato en cuenta, simplemente tomando medidas de seguridad básicas podrían prevenirse gran parte de los ataque que cada día ocupan más portadas.

En el ámbito corporativo, por ejemplo, utilizar autenticación de doble factor y encriptar la información más sensible pondría obstaculizar la entrada a los atacantes al sistema. La seguridad 100% no existe pero cuanto más difícil lo pongas, menos posibilidades tendrás de ser el elegido.

El malware sigue siendo un gran negocio

Otro de los datos a destacar del informe de Verizon es que el malware estuvo presente en el 51% de los casos en los que se produjo una brecha de seguridad. Una cifra  que se debe, en gran medida, al auge del ransomware (que ya….).

Lo más preocupante, sin embargo, es que a pesar de su crecimiento exponencial, las empresas siguen confiando en soluciones de seguridad desactualizadas.

La cara B del cibercrimen

Si el 51% de las brechas de seguridad se debieron al uso de malware, un 49% de casos fue causa de técnicas avanzadas de hacking o, dicho de otro modo, ataques avanzados que evolucionan en tiempo real para traspasar las medidas de seguridad de usuarios y empresas. Estas técnicas exigen una protección adicional y ante las que la protección tradicional con antivirus no tiene respuestas.

La mejor forma de combatir estas amenazas avanzadas es con soluciones de seguridad dinámicas en constante evolución.

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Desiree Rodriguez

Responsable Globb Security España y Francia

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