Durante el día de ayer se celebró en la ciudad alemana de Düsseldorf la final del European Cyber Security Challenge 2016, que viene a ser algo así como la Eurocopa de hackers. En esta competición, futuras promesas del hacking de varios países de Europa, compiten para demostrar sus habilidades en diferentes aspectos de la seguridad informática: pentesting, solución de agujeros de seguridad, criptografía, ciberataque, defensa…

El equipo español, formado por diez jóvenes talentos en ciberseguridad, han sido los ganadores de esta prestigiosa competición, quedando por delante del resto de países participantes (Estonia, Grecia, Irlanda, Liechtenstein, Suiza, Alemania, Austria, Reino Unido y Rumanía). España se mantuvo en primer lugar durante las tres primeras horas de competición, siendo seguida de cerca y superada en algunos momentos por Rumanía, a la que finalmente se impuso.

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Puntuación final de la competición

La competición, organizada por ENISA, la Agencia Europea para la Seguridad de la Información, está dividida en una serie de pruebas, que van sumando puntos. A lo largo de las horas de competición, los puntos se van sumando en una pantalla, y finalmente se hace el recuento y se valora la actuación de cada equipo.

El equipo español está formado por diez chavales de entre 16 y 25 años, comandados por el entrenador, Antonio Ramos, profesor de postgrados y masters universitarios de seguridad informática y presentador de Mundo Hacker. Él es quien se encarga de ponerles pruebas previas, entrenarles y motivarles para el duro desafío al que se enfrentan.

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La “selección nacional” de hackers y su entrenador, Antonio Ramos

Los integrantes fueron seleccionados tras participar en el reto CTF (Capture The Flag o Atrapa la bandera) que tuvo lugar en el evento CyberCamp 2015 organizado por INCIBE, el Instituto Nacional de Ciberseguridad. Como requisitos: no disponer de certificaciones profesionales en ciberseguridad u no estar trabajando en el sector.

La competición del ECC se basa también en el modelo CTF: una competición ataque-defensa donde los participantes tienen que descubrir vulnerabilidades y parchearlas para que no puedan ser explotadas por sus contrincantes, además de demostrar sus conocimientos en criptografía, hacking ético e ingeniería inversa para conseguir el mayor número de puntos, atacando a sus oponentes mientras defienden su infraestructura. Por si fuera poco, los participantes deben conocer otras materias, como la radiofrecuencia, para descubrir fugas de información mediante antenas RF. Un auténtico desafío, que no está al alcance de cualquiera, se necesita una gran preparación y muchos conocimientos para hacer frente a estas pruebas. El año pasado, nuestra selección participó por primera vez, quedando en la cuarta posición.

Este tipo de competiciones y de proyectos son necesarios para dar visibilidad y oportunidades a jóvenes promesas de la ciberseguridad. Pero también para dar a conocer este sector, que en unos años demandará millones de puestos de trabajo en todo el mundo, que según las previsiones se quedarán desiertos por falta de profesionales especializados.

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Monica Valle

Periodista especializada en tecnología y ciberseguridad. Presentadora del programa sobre seguridad informática y tecnología Mundo Hacker.
@monivalle

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