“FIC2018”

El phishing a través de correo electrónico (emails fraudulentos que se hacen pasar por marcas o servicios con la intención de engañar al destinatario) es uno de los ataques más antiguos, y rentables para los ciberdelincuentes. Basado en “a cuanta más gente llegue, más probabilidades de que alguien caiga en la trampa”, estas campañas fraudulentas cuyo único objetivo es el robo de datos personales y bancarios, han evolucionado mucho. Hace unos años, era fácil distinguir este tipo de correos que llegaban a la bandeja de entrada. Faltas de ortografía, diseños más bien cutres… Que cuanto menos, hacían sospechar. Otros llegaban directamente como spam, o correo basura. Pero ahora, han evolucionado. Muchas de estas campañas usan emails perfectamente diseñados, con el logotipo, colores y aspecto de la marca que están suplantando. Y en un perfecto castellano, sin faltas de ortografía.

Pero el hecho de que afortunadamente, no le den patadas al diccionario, implica que estos correos son mucho más difíciles de detectar como fraudulentos. Solo hay que recordar los recientes casos del email de Correos o el de Endesa, que además de phishing, contenían un regalo adicional: ransomware.

Actividad del phishing global - OpenPhish

Pero por suerte también hay una serie de precauciones que podemos tener para evitar ser una víctima de estos correos maliciosos, y detectarlos a la primera, o casi. Check Point sugiere estos consejos que tenemos que marcarnos a fuego. Atento:

  1. Atento a los emails que provienen de marcas conocidas. El sitio web OpenPhish recoge las marcas más usadas por los ciberdelincuentes para llevar a cabo sus ataques de phishing. Entre ellos, Apple, Google y Paypal figuran en el top diez de las más afectadas por este tipo de campañas. Los motivos son evidentes: son tremendamente populares, por lo que es más probable que las potenciales víctimas piquen en correos electrónicos que se hagan pasar por ellas.
  2. Revisa el emisor del mensaje. Los correos oficiales siempre son enviados por una dirección de correo con el dominio de la marca, por ejemplo @paypal.com. Los ciberdelincuentes pueden poner como nombre la marca, pero nunca podrán usar el dominio verdadero.
  3. Patadas al diccionario. Sí, aunque han mejorado mucho, todavía algunos siguen cometiendo errores, debido muchas veces a malas traducciones.
  4. Ojo a los hipervínculos. Los links que se envían a través de este tipo de correos, evidentemente son fraudulentos. Una vez se accede a ellos, normalmente llevan a formularios donde robarán los datos. Sospecha cuando accedas a una web que no cuente con el protocolo HTTPS, y por supuesto, que no incluya una dirección legítima, como apple.com
  5. “Estimado usuario”. Este tipo de empresas se dirigen a sus clientes por su nombre y apellidos. Sin embargo los ciberdelincuentes envían emails masivos, impersonales.
  6. ¿Qué urgencia hay? En muchos emails de este tipo, suele haber una sensación de urgencia si no les damos nuestros datos personales: se cerrará la cuenta, perderás dinero, no se enviará tu paquete…
  7. Un extra, e importante: mucho ojo con los archivos adjuntos. Empresas como Apple, Correos, Endesa… No envían archivos adjuntos en sus emails. Evita abrir este tipo de documentos que lleguen a través del correo, a no ser que estés muy seguro.

About Author

Monica Valle

Periodista especializada en tecnología y ciberseguridad. Presentadora del programa sobre seguridad informática y tecnología Mundo Hacker.
@monivalle

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