Estas navidades, los juguetes conectados serán probablemente los regalos más solicitados por los pequeños de la casa. Muchos dispositivos relacionados con el ocio, desde smartphones o tablets adaptados a los niños hasta muñecos interactivos, drones o videoconsolas.

El mercado de juguetes inteligentes es cada vez más amplio, pero surge un problema: la mayoría de estos dispositivos conectados a Internet no cuentan con la ciberseguridad suficiente para proteger a sus usuarios. Riesgos que aumentan cuando estos además son menores. La semana pasada, el portal de denuncias de consumo Consumerist denunciaba que dos modelos de juguetes estaban escuchando todo lo que sucedía a su alrededor, y almacenando esta información para después, supuestamente, explotarla de forma comercial.

Para protegernos de este tipo de peligros, ESET ofrece una serie de consejos, que pueden permitir a los niños (y no tan niños) disfrutar con seguridad de estos juguetes inteligentes, y a los padres estar tranquilos sabiendo que sus hijos no corren peligro.

En primer lugar, es necesario cambiar la contraseña de acceso una vez que se abra el juguete y se saque de la caja. Todos estos dispositivos vienen de fábrica con un usuario y contraseña que es fácil de obtener por los ciberdelincuentes.

También es conveniente bloquear las cámaras, si las tuvieran, al igual que hacemos ya con las webcam de los portátiles. En el caso de que no sea necesaria, también podemos desconectar Internet del aparato. La mayoría de estos juguetes se conectan a través de una red wifi, también será conveniente asegurarnos de que se conecta a una red segura y de confianza. A esto se le asocian otras medidas de seguridad que se deberían realizar previamente, por ejemplo, en los router domésticos, actualizándolos y cambiando las credenciales que vienen de fábrica.

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Monica Valle

Periodista especializada en tecnología y ciberseguridad. Presentadora del programa sobre seguridad informática y tecnología Mundo Hacker.
@monivalle

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